El Boletín Salesiano del mes de Julio tiene como tema de fondo el Deporte educativo de dicho Boletín extraemos parte de uno de los artículos que contiene escrito por José J. Gómez Palacios:
Para Don Bosco "el patio" fue un elemento esencial en su sistema educativo. En este ámbito físico se desarrolla el juego y la alegría; se refuerza la actividad física, se entablan relaciones de amistad entre iguales, se manifiestan niños y jóvenes con espontaneidad, se consolidad las relaciones entre educador y educando... Don Bosco inició su actividad a favor de niños y jóvenes reuniéndoles en amplios espacios para facilitarles educación y evangelización mediante el juego, en entusiasmo y las espontaneidad.
Pero la aportación de Don Bosco a este tipo de actividades no concluyó con "el patio". Cuando comprendió que aquel espacio "se había quedado pequeño", inventó los Pasos de Otoño. Consistían éstos en largas excursiones por los pueblos del Piamonte, en las estribaciones de los Alpes. Cerca de un centenar de niños y adolescentes, terminadas las faenas agrícolas, y antes de iniciar el nuevo curso, recorrían durante tres o cuatro semanas las poblaciones campesinas. A falta de mochilas, iban provistos de un hatillo en el que guardaban una hogaza de pan y un queso curado. El resto lo recibían de los campesinos a cambio de la música, el teatro y los entretenimientos populares.
Padres y madres que acompañan y animan el deporte
El deporte educativo actual forma parte de aquella intuición de Don Bosco que fue "el patio". Es una propuesta pedagógica digna de ser tenida en cuenta. Padres y madres deben animar a sus hijos a participar en esta actividad que ofrece múltiples valores:
- Capacidad de esfuerzo
- Hábitos de vida saludable y calidad de vida
- Sentido de equipo
- Coherencia
- Prevención de hábitos negativos
- Procesos de socialización y amistad
- Respeto a las normas establecidas
Todos estos valores pertenecen a esa pedagogía del umbral que alienta cualquier itinerario de eduación evangelización. Pero además de fomentar y animar la práctica del deporte, los padres deben acompañar a sus hijos e hijas. La actividad deportiva ilusiona tanto que casi se hace imprescindible la presencia de los familiares directos. La ausencia sistemática de padres y madres en este tipo de actividades genera sentimientos de decepción.
Algunas pautas para que la asistencia de la familia contribuya a reforzar el deporte como actividad educativa son:
- Evitar gritos y gestos desmedidos. Para acompañar a los hijos es suficiente con la presencia, el aplauso y la mirada cómplice...
- Evitar actitudes hiperprotectoras que sólo ven peligros: desplazamientos, lesiones, menor dedicación al estudio... La seguridad debe cuidarse con esmero, pero dentro de unos límites razonables.
- Evitar presionar al hijo o hija deportistas con reproches ante sus fallos. Con este proceder los menores se sienten cohibidos y terminan por asociar el juego con la necesidad de ganar. Los padres asistentes deben apoyar, aplaudir, sonreír... La meta es disfrutar y gozar con la actividad.
- Evitar Críticas e insultos al árbitro. Los deportistas deben aprender el respeto a las personas y a las normas que facilitan la convivencia.
- Evitar reproches hacia los compañeros o compañeras del equipo contrario. Los competidores son también chicos y chicas en proceso educativo. No perder nunca el valor de la amistad con el adversario.
Seguiremos tratando este intersante tema en nuestro Blog.