sábado, 23 de mayo de 2009
 
El equipo Infantil Masculino de Salesianos ha logrado el pase para la final de la Copa Federación, y lo ha hecho de manera brillante tras derrotar por 33-40 al anfitrión y teórico "favorito" del torneo: el CB Benalmádena, quien hasta la fecha tan sólo había perdido 2 de 24 encuentros. Los de 'Don Bosco' aprendieron de los errores cometidos en los anteriores enfrentamientos disputados contra los de Arroyo de la Miel y supieron leer a la perfección las claves del partido (juego rápido y dinámico, defensa presionante, y buena lectura de las ventajas generadas tras el 1x1). Finalmente, tanto la plantilla local como su ruidosa afición se rindieron ante la más que evidente superioridad salesiana quien dominó el encuentro durante los 40 minutos y se convirtió en el primer finalista de la Copa Federación. Mañana a partir de las 12 de la mañana los pupilos de Nacho Villaverde tratarán de seguir haciendo historia ante Mijas o Alhaurín de la Torre.
 
Salesianos era consciente de cuáles eran las claves para derrotar a Benalmádena y desde un principio trató de trasladar a la pista lo planteado en la pizarra por su entrenador. Tal y como suele ocurrir en este tipo de partidos ambos conjuntos empezaron muy fríos en ataque. Las precipitaciones y pérdidas tontas del balón se sucedían en una y otra canasta. Los de 'Don Bosco' circulaban bien la pelota pero a la hora de finalizar sus posesiones abusaban demasiado del tiro exterior. Ocho minutos tardó Salesianos en estrenar su casillero, si bien, fue para colocar el marcador en un puño (3-2). Pese a la sequía anotadora lo importante era que los muchachos salesianos se vaciaban en defensa y apenas dejaban espacios para el ataque rival. En el último minuto del cuarto dos magníficas acciones ofensivas por parte salesiana lograron situar el empate en el electrónico (6-6).
 
En el segundo cuarto entraron en pista los dos jugadores preinfantiles del cuadro visitante. La presencia de Juan Jesús Martín y José María Ávila aportó frescura y nuevas ideas al ataque salesiano. Poco a poco, el conjunto entrenado por Nacho Villaverde fue adueñándose del tempo del partido (8-10 min. 14). Amparados en una pegajosa defensa presionante los nuestros consiguieron que Benalmádena estuviera más atento de pasar de medio campo que de atacar el aro salesiano. El hecho de ir por detrás en el marcador y ver cómo el Salesianos jugaba con soltura empezó a minar la moral del cuadro amarillo. Y es que ser "favorito" en encuentros tremendamente igualados es un arma de doble filo. Los nervios empezaron a jugarle una mala pasada a los de Arroyo, quienes chocaban constantemente contra la muralla visitante y trataban de solventar sus ataques con acciones demasiado individualistas. El dominio del rebote defensivo permitió a Salesianos marcharse al descanso con ligera ventaja en el marcador (10-14).
 
Tras el paso por vestuarios el técnico salesiano metió toda la 'carne en el asador' y puso en juego a uno de sus mejores quintetos, pensando quizás que en la última ocasión en la que ambos conjuntos se enfrentaron Benalmádena cimentó su triunfo tras el descanso. Los locales se encomendaron a su mejor jugador (el talentoso escolta Aguado) y trataron de recortar la diferencia a toda costa, pero lo intentaban con más corazón que cabeza, ya que Salesianos dominaba claramente el partido (15-22 min. 26). A medida que transcurrían los minutos y los amarillos eran incapaces de rebajar la distancia, los benalmadenses fueron perdiendo la fe, esto fue perfectamente aprovechado por el cuadro visitante, quien no dudó un instante en asestar un golpe mortal a su rival. Un demoledor parcial de 10-2 cosechado por Salesianos en los instantes finales del tercer cuarto permitió que los de 'Don Bosco' se marcharan al último cuarto con una cómoda ventaja en el marcador (19-32).
 
La afición local no daba crédito a lo que estaba sucediendo, Salesianos estaba borrando de la pista a un desdibujado Benalmádena que estaba siendo víctima de su propio estilo de juego, enfocado casi exclusivamente al acierto de un sólo jugador. Durante el último cuarto el juego se volvió mucho más tosco, constantes faltas personales detenían el juego en ambas zonas y apenas hubo canastas en juego. El cuadro visitante llegó a los últimos minutos con el encuentro controlado (23-34 min. 34). Benalmádena no se rindió y trató de evitar la derrota a base de contínuos lanzamientos exteriores. Un triple local estrechó el marcador (28-34 min. 36), sin embargo, los nuestros apenas se inmutaron y con una pasmosa tranquilidad continuaron jugando igual que lo llevaban haciendo desde el primer minuto de partido. El cuadro amarillo trató entonces de parar el juego a través de rápidas faltas personales que impidieran que el reloj corriera más de la cuenta, pero los de 'Don Bosco' se mostraron acertados desde la línea de tiros libres y certificaron la victoria sin demasiados apuros. Con el pitido final y el mencionado 33-40 luciendo en el luminoso el banquillo salesiano estalló de alegría y celebró el triunfo por todo lo alto.
 
Al finalizar el encuentro Nacho Villaverde tuvo unas sentidas palabras de elogio para su compañero y amigo, David Rodríguez, a quien también hizo participe del éxito cosechado: "Quiero agradecer a David su inestimable ayuda como entrenador ayudante en este importantísimo encuentro. Es un lujo tener a un entrenador de su nivel a mi lado, analizando el partido, aconsejando detalles, compartiendo impresiones, etc... Ambos hemos sabido conjuntarnos a la perfección y, sin lugar a dudas, el binomio que hemos conformado ha favorecido al rendimiento del equipo". Posteriormente el técnico salesiano analizó las claves del triunfo "Desde un inicio hemos tratado de imprimirle un endiablado ritmo al partido. El objetivo era que el cuadro benalmadense no se sintiera cómodo en ningún instante. El excesivo individualismo de Benalmádena finalmente ha sido la llave de nuestra victoria. Sabíamos que dependían en exceso de su mejor jugador, por lo que si conseguíamos pararle nuestras opciones de triunfo aumentarían considerablemente, a ello ha contribuído la encomiable labor defensiva de toda la plantilla y, muy particularmente, la de Fernando Cabeza, quien ha maniatado a dicho jugador hasta tal punto que incluso me travería a decir que esta noche soñará con él". Respecto a la final de mañana el técnico salesiano añadió "Jugar una final en competición federada es todo un sueño hecho realidad, pero que nadie dude sobre cuáles serán nuestras intenciones, las finales están para ganarlas y eso es lo que vamos a hacer".

Publicado por columnero @ 18:13
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