
Los líderes del grupo siguen intratables.
Club Basket Benalmádena impuso su hegemonía desde el primer minuto de juego. Invicto hasta el momento, consiguió llevarse el partido gracias a la superioridad física y técnica de sus jugadores.
El cuadro salesiano no supo hacer frente a la claridad de ideas del rival. Las transiciones rápidas recibidas y el lento balance defensivo fueron los factores desencadenantes de esta abultada derrotada. Ya en el primer cuarto, los locales lograron una renta de 17 puntos en el minuto 7 de partido, atenuada gracias a un parcial de 0-9 (23-15).
En el segundo período, nada cambió. La diferencia de nivel cada vez se hacía más palpable y la férrea presión defensiva a campo entero hacía mella. Al descanso, se llegó con 38-18.
En la reanudación, el bloque benalmadense se comportó como una apisonadora humana, despiadada, con todos sus componentes de un nivel alto y muy similar entre ellos, cinco en el campo y los restantes, en el banquillo. Los cambios entre cuarto y cuarto no les afectaban. Las dimensiones de la pista, inusuales para los jugadores visitantes. El cansancio era palpable y los chicos bajaron los brazos. Lo último que se debe hacer. El resultado de este parcial, para el olvido (34-04) y cierre de acta.
En el último período, ya con el marcador cerrado, los de Don Bosco, heridos en el orgullo, quisieron lavar la imagen dada en la jornada dominical. Y lo hicieron. Los jugadores aumentaron la concentración. Las jugadas, no practicadas durante los 30 primeros minutos, comenzaron a producirse justo cuando más cerca estaba el final de partido.
Clave del partido: superioridad individual y colectiva del equipo local.
Mensaje: no hay camino para la victoria. El esfuerzo es el camino. El equipo sigue siendo el mismo.