
Clínicas Rincón Axarquía 50-77 Adesa Salesianos. Parciales: (21-12), (10-14), 23-08) y (23-18).
Brillante victoria la cosechada ayer en tierras axárquicas.
El cuadro salesiano salió en tromba con el fin de desmontar el armazón interior de los jugadores locales, rico en centímetros, carente de velocidad; esta última, la mayor virtud de los chicos salesianos.
En los dos primeros cuartos, el dominio llegó a ser arrollador. Ni siquiera la diferencia de estatura llegó a suponer un inconveniente en el curso del partido. Las recuperaciones de balón agrietaron el engranaje de un Clínicas Rincón Axarquía más certero en los lanzamientos de media distancia que en las finalizaciones de las transiciones.
Nadie se atrevería a decir que llevar esa renta supondría un problema. Así fue. El colchón de puntos llevó al relajo. El relajo, a la pájara. En un abrir y cerrar de ojos, los locales lograron un parcial de 12-02, protagonizado en gran medida por el abandono en las funciones defensivas. Lejos de ayudar, provocó desconcierto. Al descanso, cinco puntos de ventaja en el marcador. Pudieron ser veinte.
En la reanudación, se recuperó la senda inicial, pero esta vez sin necesidad de repostaje. No hubo tregua. El conjunto veleño se perdió en la protesta reiterada a la labor arbitral y así se esfumaron las remotas posibilidades de igualar un partido que apenas reflejó la igualdad clasificatoria previa entre ambos equipos.
Victoria importante, un paso más en la carrera de la liga.
La clave: en defensa, el ataque al balón desde campo ofensivo; en ataque, la iniciativa individual de varios jugadores, dentro del juego colectivo.