En días pasados un grupo de entrenadores de nuestro club se encargaron de repintar las canchas de minibasket en nuestro patio.

Con vistas al comienzo de la temporada que se avecina prontamente, nuestros animadores se pusieron manos a la obra y se plantearon dejar las líneas de las canchas de minibasket nuevas y relucientes. Dicho y hecho tras una dura mañana de trabajo, los terreno de juego quedaron perfectos y muy bien acabados.

Una vez más nuestros chicos han sabido compaginar su vocación deportiva y educativa, con la del trabajo práctico y sencillo, que nos hace bajar a lo común, a la tierra, por decirlo de alguna manera, y nos recuerda que todo es transitorio y efímero, que nada es eterno y que debemos estar preparados para cuando seamos llamados a otras cosas, a otros menesteres, a otros caminos.